Torero
Llévatela contigo que a mi me está volviendo loco; menuda hembra, como és, mucha experiencia hay que tener para domarla un poco. Llévatela contigo que a mi también me vuelve loco; también la quiero conquistar pero es tan brava que al final no puedo yo tampoco. Torero, para estar a su lado hay que ser torero y medir la distancia que va a su cuerpo. No hay que andar confiado ya en su terreno porque, porque pueden herirte sus ojos negros. Torero hay que ser tan valiente como un torero para ir sin capote a robarle un beso. Para hablarle de cerca, sin burladero, hay que ser torero, torero, torero. c 1992 Ed. Manuel Alejandro Producciones.